Cronología de la recuperación de la HEPCT

Cronología de la recuperación de la CTEPH tras una tromboendarterectomía pulmonar

La tromboendarterectomía pulmonar (PTE), también denominada endarterectomía pulmonar (PEA), es una intervención quirúrgica mayor que puede mejorar significativamente el flujo sanguíneo a través de los pulmones y reducir la carga sobre el corazón. La recuperación lleva tiempo, y la experiencia de cada persona es diferente.

Tu recuperación puede depender de tu estado de salud antes de la intervención quirúrgica, de la gravedad y la localización de tu HEPTC, de cómo respondan tu corazón y tus pulmones a la intervención y de si sufres alguna complicación.

Estancia hospitalaria

Tras una PTE/PEA, la mayoría de los pacientes pasan varios días en la unidad de cuidados intensivos (UCI) antes de ser trasladados a una habitación normal del hospital. La duración total de la estancia hospitalaria varía de una persona a otra y de un centro médico a otro.

Tu equipo sanitario controlará:

  • Respiración y necesidades de oxígeno

  • Función cardíaca y presión arterial

  • Niveles de líquidos

  • Incisión y recuperación quirúrgica

  • Capacidad para levantarse, caminar y realizar las actividades cotidianas

  • Reacción a la intervención quirúrgica y posibles complicaciones

Antes de que te vayas a casa, es posible que tu equipo sanitario te realice unas pruebas para evaluar tu corazón y tus pulmones y establecer un nuevo valor de referencia. Estas pruebas pueden incluir un ecocardiograma, pruebas de imagen del tórax o de los pulmones, análisis de sangre, un electrocardiograma (ECG/EKG) u otras pruebas, dependiendo de tu estado de salud y del enfoque de tu centro médico.

Las primeras semanas en casa

Volver a casa es un hito importante, pero es posible que sigas sintiéndote cansado y con poca energía. Es normal que la recuperación lleve semanas o incluso más tiempo.

Por lo general, tu equipo sanitario te animará a aumentar progresivamente tu actividad física y a caminar más a medida que te recuperes. También se te puede recomendar un programa de ejercicio supervisado o de rehabilitación pulmonar cuando sea adecuado.

Es posible que necesites:

  • Es hora de recuperar fuerzas y resistencia

  • Oxígeno de forma temporal, si tu equipo sanitario determina que lo necesitas

  • Medicamentos para controlar el dolor u otros síntomas

  • Tratamiento anticoagulante (para diluir la sangre) continuado

  • Citas de seguimiento y pruebas

Sigue las instrucciones de tu equipo quirúrgico sobre el cuidado de la herida, cómo levantar peso, conducir, hacer ejercicio y la reincorporación al trabajo u otras actividades habituales. Estas recomendaciones pueden variar en función de tu recuperación y del tipo de intervención quirúrgica a la que te hayas sometido.

1 a 3 meses: recuperación continua

Muchas personas notan poco a poco mejoras en la respiración y en la capacidad para hacer ejercicio durante las semanas y los meses posteriores a la intervención quirúrgica. Sin embargo, la recuperación no siempre sigue una evolución lineal, y algunas personas pueden seguir sintiendo fatiga o dificultad para respirar mientras se recuperan el corazón y los pulmones.

Tu equipo sanitario supervisará tus síntomas, tu nivel de actividad, tus necesidades de oxígeno y tu función cardíaca y pulmonar.

Si sigues teniendo dificultad respiratoria importante u otros síntomas, comunícaselo a tu equipo sanitario. Los síntomas persistentes no significan necesariamente que la intervención quirúrgica no haya tenido éxito, pero es posible que requieran una evaluación más exhaustiva.

De 3 a 6 meses: seguimiento importante.

El seguimiento de entre 3 y 6 meses es una parte importante de la atención de la HEPCT tras una TEP/AEP.

Las directrices de la ESC/ERS recomiendan un seguimiento periódico tras una PTE/PEA, incluido un cateterismo cardíaco derecho (RHC) aproximadamente entre 3 y 6 meses después de la intervención. Esta prueba permite medir las presiones en el corazón y en las arterias pulmonares y ayuda a determinar la eficacia del tratamiento.

Tu seguimiento también puede incluir:

  • Ecocardiograma

  • Pruebas de esfuerzo, como la prueba de marcha de seis minutos o la prueba de esfuerzo cardiopulmonar

  • Análisis de sangre

  • Pruebas de imagen pulmonares o vasculares, cuando sea pertinente

  • Revisión de tus síntomas y de tu calidad de vida

Estas evaluaciones ayudan a tu equipo sanitario a determinar si la hipertensión pulmonar ha mejorado, si aún persiste algún signo de HP y si es necesario un tratamiento o un seguimiento adicional.

Seguimiento a largo plazo

Incluso tras una PTE/PEA satisfactoria, es importante realizar un seguimiento médico continuo. Las directrices de la ESC/ERS recomiendan un seguimiento anual no invasivo, que incluya una ecocardiografía y una evaluación de la capacidad de esfuerzo, ya que la hipertensión pulmonar puede reaparecer o persistir en algunos pacientes.

Tu atención a largo plazo puede incluir:

  • Visitas periódicas con tu equipo de CTEPH o de hipertensión pulmonar

  • Seguimiento de tus síntomas y de tu capacidad para hacer ejercicio

  • Ecocardiogramas y otras pruebas según se recomiende

  • Anticoagulación continuada

  • Tratamiento adicional si la hipertensión pulmonar persiste o reaparece

Los anticoagulantes forman parte del tratamiento de la HPTEC durante toda la vida

Por lo general, se recomienda que las personas con HEPTC sigan un tratamiento anticoagulante de por vida para ayudar a prevenir la formación de nuevos coágulos sanguíneos. Esto sigue siendo importante incluso tras una intervención quirúrgica satisfactoria de PTE/PEA.

Tu equipo sanitario determinará qué anticoagulante es el más adecuado para ti y hará un seguimiento de tu tratamiento a lo largo del tiempo.

La recuperación lleva tiempo

La PTE/PEA puede suponer un cambio radical en la vida de las personas con CTEPH, pero la recuperación no se produce de la noche a la mañana. Algunas personas mejoran rápidamente, mientras que otras necesitan varios meses para recuperar fuerzas y alcanzar su nuevo estado de referencia.

Tómate tu tiempo para recuperarte, sigue las recomendaciones de tu equipo médico y acude a las citas de seguimiento. Si durante la recuperación presentas nuevos síntomas o un empeoramiento de los mismos, como dificultad para respirar, dolor en el pecho, desmayos, hinchazón importante, fiebre u otros síntomas preocupantes, ponte en contacto con tu equipo médico sin demora.